Qué ver en Varsovia: La capital polaca que no entiende de rencor

Actualización: 24 abril, 2019

En el post de hoy te hablamos de Polonia, en concreto, de su capital, Varsovia. Durante dos días la hemos recorrido de arriba a abajo y exprimido al máximo. Eso sí, te recomendamos que dejes un tercer día para saborearla con gusto y mejor, sin meterle prisa.

Warsaw, su nombre en inglés, nos ha dejado perplejos porque la ciudad ha sufrido muchísimo (tras la IIGM quedó totalmente destruida por los nazis, que a ello se suma el genocido judío y la represión en la época comunista) y ha sabido «recomponerse rápido», porque es Patrimonio de la Humanidad por la recuperación minuciosa y completa de la Ciudad Vieja, porque a pesar de los pesares ha preservado su autenticidad (solo hay recorrer el barrio de Praga para darse cuenta), porque no está masificada de turistas, porque es de las capitales más baratas de Europa, porque su gastronomía es de lo más completa y exquisita (adoramos los pierogis) y porque hay vida, mucha vida. ¡Quédate con nosotros y descubre qué ver en Varsovia para una escapada de fin de semana!

Breve historia de Polonia

No solemos hacerlo, pero en esta ocasión es necesario. Te vamos a contar la historia de Polonia de forma resumidísima. Sólo a través de titulares para que te hagas una idea de lo que vivió, y sufrió. Es importante hacerlo para que mires la ciudad con otra perspectiva. Hay zonas que visitas que son un simple muro o escultura, pero si sabes lo que significa te parecerá lo más imprescindible de la capital polaca.

  • Polonia comenzó a tomar forma como la conocemos en el siglo X, gracias a Mieszko I que convirtió la nación al catolicismo en 966.
  • A finales del 1.300, Polonia formó una coalición con su vecino y creó el Gran Ducado de Lituania. Llegaron así a su Edad de Oro.
  • En el siglo XVI se convirtió en el país más grande de Europa, pero la época de esplendor no duró demasiado.
  • La invasión sueca hizo que Polonia quedara dividida en tres partes, es decir, sus tierras se repartieron entre tres países, algo que provocó que desapareciera del mapa casi doscientos años.
  • Después de la I Guerra Mundial, Polonia renace como territorio. Y algo se pudo recomponer.
  • El 1 de septiembre de 1939, Alemania invade a Polonia y da comienzo la II Guerra Mundial. El país quedó en ruinas y perdió el 40 por ciento de su territorio y perdió a 6 millones de ciudadanos, de los cuales, la mitad eran judíos debido también al Holocausto que se sucedió de forma paralela.
  • Tras la guerra, Polonia siguió sin ver la luz, ya que el país fue anexado a la Unión Soviética. La época comunista fue muy dura por la escasez y la opresión.
  • La llegada de Karol Józef Wojtyła fue esencial. Se convirtió en el primer Papa polaco, dando lugar a Juan Pablo II, nombre y hombre que conocemos todos. Hizo que la religión católica se convirtiera en un refugio para muchos de sus ciudadanos y realizó una gran campaña para sacar el comunismo de su país.
  • En 1989, cayó el telón de acero y desde entonces la nación se ha reestructurado. Desde que ingresara en la OTAN en 1999 y se uniera a la UE en 2004, Polonia goza de una estabilidad económica y social que no se había visto en décadas.

Alojamiento:

-> Si buscas un lugar para hospedarte que sea práctico, cómodo, moderno, barato y en el corazón de la capital, te recomendamos sin dudarlo Dream Hostel. Se trata del hostel en el que nos alojamos nosotros durante nuestra estancia ubicado en el centro histórico a 200 metros del Castillo Real y a 300 metros del complejo teatral Gran Teatro, sede de la Ópera Nacional Polaca. La puntuación de este alojamiento en los diferentes comparadores es de las mejores en Varsovia.

¿Qué visitar en Varsovia?

Prepara la mochila, el mapa y unas buenas zapatillas porque en Varsovia hay mucho que visitar. La capital presume de tener varios centros, es decir, numerosos espacios de recreo, ocio y de negocios. Pero a grandes rasgos podemos dividirla en la Ciudad Vieja y en la Ciudad Nueva.

Plaza mas antigua de Varsovia

Ciudad Vieja

Lo más llamativo de la Ciudad Vieja, o Stare Miasto, es su reconstrucción. Como venimos diciendo, la cantidad de conflictos históricos y bélicos que vivió Polonia, junto a la destrucción casi por completo de la zona más antigua de Varsovia por parte de los nazis (el 90%), hizo que quedara una urbe en ruinas. Nunca antes, en ningún lugar del mundo, se habían acometido unas obras de recuperación de tal magnitud. Se levantó tal y como estaba durante años. Para ello, se ayudaron de lienzos, dibujos y fotografías que se habían hecho antes de la guerra. ¡Chapó por ellos!

En el centro de la Ciudad Vieja se encuentra la columna del rey Segismundo III, el monarca que trasladó la capital de Polonia de Cracovia a Varsovia en 1596. Ese punto es el comienzo o fin de la Ruta Real, en cuyo transcurso se encuentran las instituciones públicas más importantes del país, como el Parlamento, el Palacio Presidencial o la Universidad.

Free tour por la Ciudad Vieja y Nueva:

-> Si quieres profundizar mucho más te recomendamos esta visita guiada en español por la capital polaca totalmente gratuita.

Castillo Real de Varsovia

El Castillo Real se encuentra en la Ciudad Vieja junto a la columna de Segismundo. Aparentemente no se ve un castillo como tal, más bien un palacio. Es aquí donde se formó la villa y fue la residencia oficial del rey en la época del Gran Ducado de Lituania. Hoy en día, es un museo de Historia y Cultura de la ciudad donde se pueden ver además los salones nobles de tiempos pasados.

En este lugar se constituyó la primera Constitución en Europa y la segunda del mundo, después de la de Estados Unidos, y la reconstrucción total del Castillo Real, tras las IIGM, terminó en 1984.

Visitas:

-> Se puede visitar todos los días, excepto los lunes, y la entrada general cuesta 30 PLN. Si quieres prefieres la visita guiada en español, puedes reservarla directamente aquí.

A poca distancia del Castillo se encuentra la Catedral de Varsovia, la Catedral de San Juan, aquí se celebraban los matrimonios y funerales de la Familia Real. Justo detrás, está la calle más estrecha de la ciudad, un mirador (conocido como el Monte de Basura) y una plaza con un gran campana en el suelo. Se dice que si das tres vuelta al mismo con la pata coja en el sentido de las agujas del reloj tendrás éxitos asegurados.

Famosa campana de Varsovia

La sirenita de la Plaza del Mercado

La plaza más céntrica, más antigua y más pintoresca de Varsovia se llama Rynek Starego Miasta o, lo que es lo mismo, la Plaza del Mercado. En el centro se encuentra la famosa sirenita (la Sirenita en Rynek), símbolo de la ciudad. Cuenta la leyenda que «llegó» para proteger la ciudad. También se dice que es una hermana gemela de la sirenita de Copenhague.

Plaza del Mercado con la Sirenita

Ciudad Nueva

El Barbakan de Varsovia

El Casco Antiguo de Varsovia está rodeado por las antiguas murallas de la ciudad y en algunas zonas se puede caminar tanto en su parte interior como en su parte exterior (Ciudad Nueva o Nowe Miasto). En una de las zonas de fuera, se puede contemplar el famoso monumento al Pequeño Insurgente.

Insurgente

El Barbakan o la barbacana es una de las puertas de entrada, o salida, y está reforzada con cuatro torres defensivas. Ahora te puedes encontrar algunos artistas que representan allí sus obras.

Barbacana

Muy cerca, también en la parte nueva, puedes pasarte por el Museo de Marie Curie, célebre polaca laureada con dos premios Nobel y la primera mujer en estudiar en la Sorbona de París.

El monumento más importante de la Ciudad Nueva es el Memorial de los Héroes del Levantamiento de Varsovia. Está en Plac Krasińskich, donde se ubicaba una entrada al sistema de canales de Varsovia, que fue utilizado para escapar de las tropas alemanas (más adelante te proponemos la visita al museo).

Monumento al Levantamiento de Varsovia

Parque Lazienki

El famoso parque se encuentra al sur de la Ruta Real. De entre sus palacios, destaca el Palacio de la Isla que se ubica en medio de un lago, como si estuviese flotando. También se halla el enorme monumento a Fréderic Chopin, el pianista mundialmente conocido (podremos aprender más sobre este legendario compositor en el Museo Chopin). Merece la pena escuchar los conciertos estivales que se celebran allí durante los veranos.

Concierto de piano con música de Chopin:

-> Nosotros fuimos en pleno invierno y no tuvimos el gusto de toparnos con ninguno, sólo en los bancos musicales que hay repartidos por Varsovia. Pero sí que pudimos asistir a un concierto de Chopin y deleitarnos con uno de los espectáculos que se ofrecen a diario en la capital polaca. Tú también puedes hacerlo. Reserva aquí tu entrada.

Es agradable pasear por el pulmón de la ciudad al estar lleno de verde, fuentes, ardillas, ocas, e, incluso, pavos reales. Es el parque más grande de Polonia, pero no te pierdas. Puedes continuar tu ruta hasta el Palacio de Wilanów, otra residencia real, alejada del centro histórico (sobrevivió casi intacto a la IIGM), y se le conoce como el Versalles polaco.

Barrio de Praga

Al otro lado del río Vístula, directamente en la dirección opuesta de la Ciudad Vieja de Varsovia se encuentra el barrio que más nos gustó: el barrio de Praga, pero no por su belleza, de hecho es bastante decadente, si no porque apenas sufrió daños durante la IIGM. Se pueden contemplar edificios de antes de la guerra sin reforma alguna y se pueden ver, incluso, restos de balas. En algunos puntos hay redes metálicas colocadas sobre las fachadas de los edificios porque caen cascotes dado su mal estado.

Redes metalicas en barrio de Praga

Llama la atención los altares creados en los patios de los edificios. Éstos fueron construidos por los propios vecinos durante la guerra para poder rezar después del toque de queda, ya que no era posible ir a misa.

Entre sus calles se rodó El Pianista, la aclamada película de Roman Polanski sobre un músico judío que sobrevivió al Holocausto, porque las fachadas se conservan como la Varsovia de guerra.

Altar en el barrio de Praga

Se llama Barrio de Praga porque proviene de la palabra polaca «quemar», es decir, originalmente se quemaron los terrenos para construirlo. Antes el distrito no pertenecía a la ciudad, eran independientes, y allí vivían muchos judíos que vinieron buscando una vida mejor.

Free tour por el barrio judío:

-> Conoce la historia a pie de la mano de esta visita guiada en español y gratis. Seguro que no te dejará indiferente.

Hoy es un barrio alternativo, bohemio, multicultural y hipster. Puedes encontrar escenarios de películas, esculturas, y algunos de los murales enormes que adornan las grises fachadas y que esconden una denuncia. Nosotros visitamos algunos, pero hay muchísimos. Lo malo es que están separados uno de otros y la mayoría son efímeros. Te dejamos aquí la lista actualizada de cada uno de ellos.

También puedes encontrar el Soho Factory, uno de los lugares más artísticos en la capital. En su interior está localizado el Museo Neon, además de diferentes tiendas de diseñador y muchos de los mejores restaurantes de la ciudad. Y cerca está el Koneser, la vieja fábrica de Vodka hecha museo y el Google Campus. Merece la pena entrar.

Museo del Vodka

Si aún tienes tiempo, puedes visitar la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto, la Catedral de San Miguel Arcángel y San Froilán Mártir, y la iglesia ortodoxa Santa María Magdalena.

Gueto de Varsovia

Deberás cruzar de nuevo el río, para llegar más al sur fuera de la Ciudad Vieja. El gueto judío de Varsovia fue implantado en el centro de la capital polaca entre octubre y noviembre de 1940, algo alejada de la zona histórica. Allí fueron confinados los judíos de la ciudad, así como también de otras regiones de Polonia bajo control alemán. El Tercer Reich, en el marco de la II Guerra Mundial, lo concibió en un primer momento como campo de tránsito de las deportaciones para un destino final: los campos de concentración y exterminio (en el caso de los judíos de Varsovia, a Treblinka, al norte de la capital de Polonia).

En la mañana del 22 de julio de 1942, soldados nazis escoltaron al primer grupo de 6.000 judíos retenidos en el gueto de Varsovia hacia las vías del ferrocarril de Umschlagplatz, y los colocaron en trenes con destino a las cámaras de gas de Treblinka.

En Varsovia se estableció el asentamiento judío más grande del mundo y llegó a tener una población de casi 450.000 personas en pocos metros cuadrados. Durante los tres años de su existencia, el hambre, las enfermedades y las deportaciones a campos de concentración y de exterminio redujeron su población a 50.000 habitantes. De locos.

Hoy en día no existen los alambres de espino ni el muro de tres metros de alto que rodeaba el gueto judío, pero sí existe en todo su perímetro una cenefa de hierro que recuerda aquella vergonzosa decisión.

MJ en el barrio de Praga

Te puedes dirigir a la calle Prozna, una de las pocas que sobrevivió a la destrucción y que además conserva su nombre original a pesar de las numerosas invasiones. Luego, puedes dirigirte a la plaza que hay en la calle Anielewicza, que es el corazón del gueto de Varsovia.

Este gueto fue el escenario de la mayor acción de la resistencia judía contra el genocidio, conocida como el Levantamiento del gueto de Varsovia (del 19 de abril de 1943 hasta el 16 de mayo de 1943), siendo este alzamiento una de las primeras revueltas contra el nazismo en Europa.

Sabías que...:

-> ¿Dentro del gueto de Varsovia existía una policía judía y unas normas para, entre otras cosas, realizar las deportaciones al campo de exterminio de Treblinka (6.000 personas al día)? Adam Czerniaków fue un concejal del Ayuntamiento, senador en el Parlamento y posteriormente Presidente del Consejo Judío y el encargado de la administración del gueto. Intentó salvar muchas vidas, pero no pudo con la situación y se suicidó.

Museo POLIN

Sinceramente, nosotros no somos de visitar muchos museos, pero éste, el POLIN, el Museo de la Historia de los Judíos Polacos, es fundamental y necesario para conocer todo esto que te estamos intentando contar de forma muy, pero que muy, resumida. Además, en 2016, fue considerado como el mejor de Europa (se fundó tres años antes).

Frente al museo se levanta un monumento de los héroes que rinde homenaje a los judíos que protagonizaron el levantamiento en el gueto.

El POLIN es un museo muy moderno, por fuera y por dentro, e interactivo para todos los públicos. No sólo habla del Holocausto, sino que recorre los 1.000 años de historia de los judíos en Polonia y el motivo por el que eligieron Polonia como país referente y seguro para llevar una vida mejor. POLIN proviene de la palabra hebrera «aquí descansarás».

Horarios y precios:

-> Lunes a Domingo de 10 a 18 horas, cerrado los Martes. Acceso normal: 15 PLN. También puedes contratar la visita guiada en español por el POLIN aquí para no perderte un detalle.

Museo del Alzamiento de Varsovia

Este museo sobre el Alzamiento de Varsovia se centra muchísimo más en la época de la invasión nazi, principalmente durante la II Guerra Mundial y Holocausto, y los años de posguerra con la ocupación soviética. Imágenes, testimonios, grabaciones y objetos que contextualiza la dramática y dura historia de Polonia, que al final es la historia del mundo.

También se abrió para homenajear a aquellos que lucharon, judíos y no judíos, y en la mayoría de los casos dieron su vida para liberar la ciudad de la ocupación alemana.

Horario y precios:

-> Cierra los Martes. Lunes, Miércoles y Viernes de 8:00 a 18:00 horas, Jueves de 8:00 a 20:00 horas, Sábados y Domingos de 10:00 a 18:00 horas. Entrada normal 14 PLN.

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Se trata del símbolo arquitectónico de la época comunista más famoso de Varsovia y de Polonia porque es el edificio más alto del país. El Palacio de la Cultura y la Ciencia fue un regalo de Stalin al pueblo polaco en 1955.

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Muchos lo repudian por recordar una situación que prefieren olvidar, pero de lo que no cabe duda es que desde lo más alto se obtiene una de las mejores vistas de ciudad de 360º (entrada de 20 PLN). Muy recomendable.

En la actualidad, sirve como centro de exhibiciones, cine y oficinas.

¿Qué hacer en Varsovia?

Con todo lo que te hemos contado hasta ahora ya tienes para rato, pero las experiencias son las que no se olvidan. Por esto nos gusta recomendar actividades y excursiones durante los viajes.

Hay algo que Varsovia que nos dejó como locos. Una zona del río se convierte en playa durante el verano. Así que si tu escapada coincide en época estival no lo dudes. Diariamente, cientos de personas van hasta allí para pasar el tiempo y olvidar el ruido de la ciudad. También hay muchos restaurantes, clubs y bares en caso de que quieras bailar, jugar volleyball o simplemente relajarte en el Barrio de Praga.

Justo detrás se ubica el Estadio Nacional de Polonia de fútbol y en invierno se convierte en una gran pista de hielo para patinar.

Bar de leche

Tampoco te puedes perder la verdadera comida tradicional polaca. Debes ir sin falta a algún bar de leche (bar mleczne). El gobierno comunista los creó para dar de comer a los obreros en la época de la postguerra cuyos productos principalmente estaban elaborados con lácteos. Hay varios de ellos por la ciudad, nosotros fuimos a Pyzy i flaki gorące en el barrio de Praga. Los precios son súper baratos.

Si eres de los que les encanta visitar un mercado local durante los viajes, el Hala Mirowska es una buena opción. El mercado está dividido en varios edificios y en el exterior también hay tiendas dónde comprar fruta y verdura, y queso y embutido polaco.

Rascacielos en Varsovia

En Varsovia hay muchísimos museos, sólo te hemos señalado unos cuántos, pero si viajas en familia uno muy bueno es el Centro de Ciencias Copérnico. Está pensado para que los pequeños y mayores disfruten por igual. Este museo rinde homenaje con su nombre al famoso astrónomo polaco. Entre sus atracciones más populares, además del planetario, destacan un simulador de terremotos o las sensaciones que pudo experimentar Armstrong al pisar la Luna por primera vez.

Una excursión no muy agradable pero creemos que necesaria es la que lleva a descubrir el campo de exterminio de Treblinka, destino final de los judíos de Varsovia, tras la liquidación del gueto.

¿Quieres verlo?

-> Puedes realizar una visita al campo de concentración más grande y conocido internacionalmente: Auschwitz.

¿Dónde dormir en Varsovia?

En Varsovia al ser la capital de Polonia no tienes la dificultad de encontrar alojamiento. Hay para todos los gustos y presupuestos en casi todos los distritos.

Te recomendamos...

-> Nosotros optamos por un moderno hostel, el Dream Hostel, ubicado en el centro del casco histórico de Varsovia. Como venimos diciendo, es práctico, cómodo y barato, y alberga un bar donde encontrarte con gente muy interesante de todas las partes del mundo.

Si no hay disponibilidad o no te encaja, unas buenas opciones son el hotel Hampton by Hilton Warsaw, los apartamentos Elegant Apartment Old Town III o el Bed&Breakfast Old Town.

¿Dónde comer en Varsovia?

Nos encantó probar la comida polaca, está riquísima y es variada. Sin duda, debes probar los pierogis (unas especies de empanadillas individuales rellenas -puedes elegir de qué- servidas cocidas o fritas), las sopas, principalmente en invierno porque con algunas sudarás la gota gorda, los ahumados de carne, pescado y quesos, filetes empanados, los codillos de cerdo, las salsichas polacas, los bigos (guisos a base de col con carne), golabki (bolas de carne envuelta en col), la cerveza (Fortuna, Harnás, Kasztelan. Lech o Perla) y el vodka.

Y…, ¿dónde encontrar todo esto? Pues aquí te dejamos nuestro artículo sobre los 10 mejores bares y restaurantes de la capital polaca (en breve lo publicamos). Se te hará la boca agua.

Tour gastronómico

-> Los viajes también se cautivan por experiencias sensoriales. Si estás dispuesto, aquí tienes esta excursión gastronómica por lo mejor de la cocina local.

¿Cómo llegar desde el aeropuerto al centro de Varsovia?

Varsovia Airport se encuentra al suroeste a 11 kilómetros de la Ciudad Vieja, que en coche se tarda 25 minutos en recorrer.

Si hablamos de transporte público, se puede optar por el autobús o por el tren. Te recomendamos la segunda opción, porque llegas antes y el precio es el mismo. Hay trenes cada 15 minutos al centro de Varsovia y el trayecto dura aproximadamente 20 minutos. El precio es de 4,40 PLN (1 €). Puedes aprovechar y comprar bonos que te sirven también para el bus, tranvía y metro.

El autobús 175 también te lleva al centro y hace muchas paradas a lo largo de la ruta. De ahí que se tarde 45 minutos en llegar. Por la noche no hay trenes desde y hacia el aeropuerto por lo que el bus será tu aliado, en concreto el nocturno N32 es la única opción.

Más opciones:

-> A  partir de aquí se abre un abanico de posibilidades mucho más cómodas, pero algo más caras. Puedes elegir entre el alquiler de un coche, contratar un traslado privado de puerta a puerta conociendo el precio que te va a costar antes de salir, el servicio de Uber, similar al anterior pero deberás tener la App descargada, o el taxi que cuesta aproximadamente 40 PLN (9,40 €).

¿Cómo ir de Varsovia a Cracovia?

La verdad es que no nos lo montamos tan mal en este viaje. La ida la cogimos desde Sevilla con un vuelo directo a Varsovia y la vuelta con otro vuelo directo de Cracovia a nuestra tierra. Y es que entre las ciudades más famosas de Polonia hay una distancia de unos 300 kilómetros.

Después de pensarlo mucho, la mejor opción es el tren y esa fue la que tomamos. Los billetes se pueden comprar con antelación en Internet o en la misma estación central. Es barato (unos 60 PLN), cómodo y rápido (dura unas tres horas).

¡Novedad!

-> Tour de 7 días por lo mejor de Polonía. Este circuito de una semana te permitirá descubrir Varsovia, Wieliczka, Zamosc, Czestochowa y Cracovia.

El bus es mucho más económico, el precio es casi ridículo, sobre todo si viajas con Flixbus, pero puedes llegar a tardar lo más grande (entre 5 y 7 horas). Eso sí, puedes viajar durante la noche y ahorrarte un alojamiento.

Y, por último, tienes la alternativa del coche de alquiler. Nosotros no lo vimos necesario en esta ocasión porque sólo podíamos visitar Varsovia y Cracovia.

Mapa de Varsovia

¿Qué te ha parecido nuestro post sobre qué ver en Varsovia? ¿Incluiríais algo más para este viaje? ¡Cuéntanos! Estamos deseando leer tus propuestas y experiencias. ¡Deja tu comentario más abajo!


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8 comentarios en “Qué ver en Varsovia: La capital polaca que no entiende de rencor”

  1. Una ciudad llena de historia y con muchas ganas de descubrirla!!

    No sabía que había una sirenita en Varsovia! Veo que hay muchísimas cosas para ver, aunque nosotros somos muy de gastronomía, no me perderé esa ruta!!!

  2. Tengo dos amigos polacos y creo que me han invitado una veinte veces a visitarles pero aún no he podido ir. Varsovia sin duda es una de esas ciudades que siempre quise conocer. Ya me habían comentado lo que la ciudad antigua y su total destrucción y fantástica restauración. Apuntado Hala Mirowska para mi visita. Gracias por la info

  3. La verdad es que la capital polaca tiene mucho más interés que el que uno podría pensar. La reconstrucción tras la barbarie de la II Guerra Mundial fue tremenda y actualmente luce muchísimo. A mi me soprendió, por cierto, la cantidad de chicas jóvenes que aún asisten a las iglesias (como feligreses, me refiero). Algo bastante poco habitual en España.

  4. Con Polonia y en este caso Varsovia, me pasa como con Bulgaria y Rumania. Cuanto más leo más ganas tengo de ir. De todo lo comentado además de la gastronomía, el barrio judío será mi perdición. Bonitas fotos y fantástico post. Salu2

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