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Billetes al sueño americano II: Todo sobre Washington

Actualización: 19 marzo, 2020

De nuestros días en Nueva York aprovechamos para escaparnos a la capital de los Estados Unidos. Aquella ciudad donde está el juego de poder (los tres pilares del gobierno -el presidente, el Congreso y la Corte Suprema- los encuentras aquí, además del Pentágono, el Banco Mundial y las embajadas de la mayoría de los rincones del mundo) y donde se hace honor a los años pasados. Otro de los mayores atractivos de Washington DC, son sus museos, pero hay tantos que puede ser difícil saber por dónde empezar. ¡Quédate y te contamos los imprescindibles que ver en Washington para organizarte en tu viaje!

¿Cómo ir de Nueva York a Washington?

Alcanzamos antes del mediodía Chinatown de Nueva York. Desde esa zona de la ciudad parten cada hora autobuses hacia la capital, a Washington (salen desde Canal St., en varios puntos repartidos por la vía con diferentes compañías. Aproximadamente 30$ i/v. Lo más barato que vimos).

El trayecto, pesado, de casi cinco horas, sirve para ver pequeños destellos del avance norteamericano: sus carreteras, sus edificios, sus hostales, sus coches, sus granjas, que tantas veces vemos en la pequeña y gran pantalla.

También tienes esta otra opción mucho más cómoda:

Arribamos a Washington DC pasado el atardecer. Del Chinatown neoyorquino al capitalino. En la Costa Atlántica pero sin salida al mar, se bautizó así en honor al primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, aunque el distrito se denominó con el nombre del descubridor de las Américas, Cristobal Colón (Distric of Columbus, DC).

Nueva York y Washington

La ciudad fue magníficamente proyectada por el francés L´Efant a finales del siglo XVIII, siendo la primera ciudad planificada como centro de gobierno, con el Capitolio como referente, y partir de ahí toda una urbe con sus calles, parques, museos y todos los organismos internacionales relevantes de nuestros días.

Dónde dormir en Washington

Era el momento del descanso, el que llega cuando uno ya no puede más. De entre las posibles moradas, elegimos Capitol Hill Hotel, hotel perfecto si nos atenemos a la relación calidad precio, incluso muy por encima, diríamos nosotros.

Alojamiento recomendado en Washington:

Reconocemos que somos muy de «Solo en casa», algunos defectillos que tenemos todos. En cuanto que podemos intentamos emular al siempre joven Macauly Culkin, y lo de las pizzas en los hoteles, reconocemos que lo aprendimos de él. El pizzero llegó con su coche, al estilo americano, nos pusimos finos y a dormir. Buenas noches y dulces sueños que el viaje fue largo.

Nuestra habitacion en Washington

Qué ver en Washington

Capitolio

La visita a Washington debe empezar obligatoriamente por el Capitolio, el corazón del poder estadounidense, en el barrio Capitol Hill. En su interior alberga las dos Cámaras del Congreso (cámara de Representantes y el Senado) y la Corte Suprema. Las visitas, de mucho interés aunque sólo en inglés, duran 30 minutos y son gratuitas (abierto de 7:00 a 19:00 de lunes a sábados).

Si quieres estar más tiempo, conocer toda la historia norteamericana y entrar en todas las estancias, puedes reservar esta visita de cuatro horas de duración. Merece la pena.

Nueva York y Washington

Monumento a Washington

Desde ahí, el centro de Washington, el centro del mundo políticamente hablando, el National Mall (la explanada larga que acoge varios monumentos) vertebra el resto de la visita. Es una zona ajardinada que llega hasta el monumento a Washington (el gran obelisco al que se puede acceder a su terraza todos los días desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde y de entrada gratuita) y sobre la que se distribuyen los museos pertenecientes a la Fundación Smithsonian.

Nueva York y Washington

Esta institución privada fue fundada por el inglés James Smithsonian que, paradojas de la vida, nunca visitó Estados Unidos, pero a pesar de ello donó toda su fortuna a los americanos en pro de incrementar y difundir el conocimiento entre los hombres.

Museo Nacional del Aire y el Espacio

De entre ellos, el más destacado es el Museo Nacional del Aire y el Espacio, el más visitado del mundo por delante del Louvre, el Metropolitan o el Hermitage, donde encontrarás una colección de aviones y aparatos de todo tipo sobre el espacio. Y todos los museos, totalmente gratuitos. El horario suele ser de 10:00 a 17:30 horas.

Nueva York y Washington

Museo Nacional de Historia Natural

Y otro de los más populares es el de Historia Natural, que según los rankings es el mejor de su categoría. Entre las salas en las que más merece la pena detenerse se encuentran la de la biodiversidad (con cientos de animales disecados), la de minerales y meteoritos y, muy especialmente, la de los dinosaurios, con fósiles y reproducciones a tamaño natural.

Museo Historia Natural

Lincoln Memorial

Situado también en esta gran pradera está el monumento memorial dedicado al presidente Abraham Lincoln (decimosexto), de seis metros de altura, justo al extremo opuesto del Capitolio.

Lincoln marcó la historia estadounidense por varias razones, entre ellas abolió la esclavitud, fortaleció el gobierno federal y modernizó la economía del país.

El horario para visitar el Lincoln Memorial es todos los días del año durante las 24 horas. No se cierra el acceso al público. Además, la entrada para la visita es gratuita.

Memorial de Lincoln

Camina a la derecha dejando el río a tus espaldas, llegarás a otro memorial dedicado esta vez a Thomas Jefferson, otro de los presidentes de los Estados Unidos (el tercero) y uno de los Padres Fundadores de la nación.

Hay muchos más memoriales de otros presidentes del país que hicieron historia y también de personalidades relevantes como Martin Luther King, premio Nobel de la Paz por su incansable lucha contra la segregación estadounidense y discriminación racial (cuando tengas un hueco lee el discurso más famoso del activista: Have a dream).

Cementerio de Arlington

Si cruzas el río Potomac encontrarás el Cementerio de Arlington, el cementerio militar más famoso del mundo. Allí se puede conocer la historia de Secesión, los personajes que descansan en él (como las tumbas de la familia Kennedy) y las leyendas que hay a su alrededor.

Cerca está el Pentágono, el impresionante edificio sede del poder militar de Estados Unidos.

Memorial en el Pentágono

La Casa Blanca

Sin duda, además de las decenas de memoriales (Lincoln, Guerra de Corea, Víctimas del Holocausto, Veteranos de Vietnam,…). Junto a ellos, la atracción más famosa que visitar en Washington es la Casa Blanca. Tan importante con solo nombrarla, su realidad se reduce a un amplio chalet con zonas ajardinadas donde, de vez en cuando, se ordenan los designios del planeta. A sus puertas, los opositores protestan por ello: unos contra la Guerra de Iraq, otros por el conflicto en los países árabes, etcétera.

¡Visitar la Casa Blanca es posible!

  • No te quedes tras la verja como nosotros. La Casa Blanca recibe 5.000 visitas al día por lo que deberás solicitarla al menos con tres meses de antelación. Debemos tramitarla a través de la Embajada de Estados Unidos en nuestros países respectivos. Los horarios son de martes a jueves, desde las 07:30 hasta las 11:30 horas de la mañana, y los viernes y sábados puedes visitarla desde las 07:30 horas hasta las 13:30 horas.

El centro neurálgico del poder está aderezado de todo tipo de instituciones y organismos con sede en la ciudad. Sorprende verlos todos juntos y en un radio tan estrecho pero, por sobredosis, termina cansado. Ese es el momento de planear la retirada.

Nueva York y Washington

Dónde comer en Washington

Antes de hacerlo, fuimos a un supermercado, pero hasta esa simple acción es diametralmente opuesta a como la entendemos nosotros, los españoles, me refiero. La idílica imagen que pueden imaginarse de hacer la compra, cambia mucho por estos lares. Todo, absolutamente todo (excepto mínimas cosas que llaman en plan moderno orgánicas) están procesados: patatas fritas de paquete con sopa Campbell de primero, carne con salsa al curry de lata y piña en su jugo con dos chocolatinas es lo máximo que se puede aspirar a comer después de hacer la compra y llegar a casa. Y para beber, una Budweiser.

¿Dónde comer en Washington?

Reflexiones: La caja tonta más inteligente

Madrugamos para ir a misa. Es domingo, el día del Señor. Buscábamos una iglesia presbiteria para asistir a una celebración gospel del sacramento. Lo intentamos por nuestra cuenta, pero no hubo fortuna. Será lo primero en la lista de motivos por los que volver a Estados Unidos.

Volvimos por tanto al hotel para preparar la maleta y aprovechamos el tiempo ganado al reloj para ver la televisión, una de las patas sobre la que se sustenta la cultura americana. El concepto espectáculo está tan arraigado aquí, como beber coca cola de litro cuando se tiene sed. Valga como ejemplo un botón en cuanto al audiovisual se refiere; pongamos por caso la cadena deportiva por antonomasia, ESPN. De un simple entrenamiento de pretemporada de fútbol americano sacan una programación en directo que abarca buena parte de la mañana con la retransmisión en directo, infografías, debate con especialistas; y todo porque saben colocar como nadie el lacito a cualquier producto que emiten. Lo digo sin acritud y con actitud de pronta imitación.

Campo de beisbol

La vuelta, prevista para las 15 horas, la adelantamos para estar en Nueva York a tiempo para ver la gala de los Oscars, celebrada en Los Ángeles, otra ocasión para vivir desde dentro otra de las patas del sueño americano, el del cine y sus celebrities.

Nos quedan tan solo unas horas en la ciudad que nunca duerme y hoy toca ir cerrando los frente abiertos que hemos ido dejando tras nuestra huella estos días. Visitamos algunos rincones que se nos escaparon antes por falta de tiempo o presencia del cansancio y hacemos algo que en otras partes del universo es prescindible, pero aquí se antoja de obligado cumplimiento, casi, por decreto: ir de compras. Pero no crean que nos hemos vuelto loco ni hemos faltado a nuestros principios viajeros: hemos dicho ir de compras, no comprar.

Sin duda, la visita a determinadas tiendas (M&M, Abercrombie, Victoria´s Secret, grandes almacenes, etc.) se convierte en la quinta esencia para los amantes del despilfarro, y para los neófitos en la materia, no deja de ser algo curioso con un cronómetro, eso sí, para no sobrepasar el tiempo máximo permitido para que esa fatídica acción no perjudique gravemente nuestra salud.

Nueva York y Washington Nueva York y Washington

El tiempo, divino manjar, se agota. El game over se acerca. Antes de la despedida había algo muy importante que siempre quisimos hacer: tirar la bolsa de basura por el compartimento que tienen los apartamentos neoyorquinos en el interior de sus pisos. Pero un acto simple pero una de las experiencias más inolvidables que nunca he había vivido. Son las pequeñas cosas que hacen felices a las personas, o al menos con nosotros lo hizo. Definitivamente, creemos que el cine siempre tuvo mucha culpa en la construcción del sueño americano y toda su parafernalia. ¡Corten!

Mapa de Washington

¿Qué te ha parecido nuestro post sobre qué ver en Washington? ¿Incluiríais algo más para este viaje? ¡Cuéntanos! Estamos deseando leer tus propuestas y experiencias. ¡Deja tu comentario más abajo!

 


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