Los 10 pueblos bonitos de Cantabria que no te deberías perder

Actualización: 17 abril, 2020

Cantabria es infinita. No solo porque lo diga la oficina de turismo de esta región, sino porque es una verdad verdadera. Si quieres playa, la tienes. Espectaculares arenales aunque, eso sí, con el agua fresquita. Si te gusta la montaña, aquí también la encuentras. Los amantes del senderismo tienen en Cantabria uno de sus lugares preferidos, entre ellos los famosos Picos de Europa. Si quieres lugares con historia, también los vas a encontrar. O si lo que prefieres con rincones con encanto en medio de la nada, por aquí los hay en cantidad. Pero si todavía nada de esto te ha convencido y lo tuyo es comer, en Cantabria también serás feliz. Por eso, para ayudar entre tanto planazo junto, nosotros queremos hacerte una ruta con los 10 pueblos bonitos de Cantabria. Esta es nuestra lista de los pueblos más bonitos de Cantabria.

Santillana del Mar

A pesar de su nombre, esta localidad ni es santa, ni es llana, ni tiene mar. Por eso es conocida como la villa de las tres mentiras. Puede ser uno de los pueblos más bonitos de Cantabria. Y sí, somos andaluces pero no exageramos. De hecho, hace muy poco recibió el galardón como capital del turismo rural. Pocas ciudades pueden presumir de tener un valor histórico-artístico reunido en tan pocos metros en todo el país. Sus calles empedradas medievales, las casas de piedras y los balcones de flores, le dan a la localidad ese encanto que lo hace especial. No puedes irte de aquí sin ver la Colegiata de Santa Juliana y su claustro, un exponente del arte románico. Pero no solo eso. Muy cerca, a 10 minutos en coche, se encuentran las Cuevas de Altamira, la ‘Capilla Sixtina’ del arte rupestre.

Este pueblo es un buen lugar para hacer noche o pasar el fin de semana. Para ayudar con la logística, te dejamos un par de opciones entre los mejores alojamientos en Santillana del Mar. Si vas en pareja, puedes elegir el hotel Posada de la Abadía. Es una casa típica cántabra del siglo XIX. Otra opción es el Hospedaje Villa Pilar. Pocos sitios vas a encontrar con unas vistas como éstas. Desayunar en su terraza viendo a las vacas pastar y sin ruido alrededor, no tiene precio.

Santilla del Mar

Para comer, en la misma Plaza Mayor puedes ir abriendo boca en el Restaurante Parador de Santillana del Mar. Puedes empezar con una tabla de quesos, unas croquetas y terminar con una torrija de sobao pasiego…  Si te apetece comer un buen cocido montañés, uno de los platos típicos de Cantabria, vete a Casa Cossío. Aquí huele a cocina tradicional.

Tip viajero:

  • Desde Santander puedes hacer una excursión a las Cuevas del Soplao, otra cueva que está ganando popularidad en Cantabria y que antiguamente fue una fábrica minera. Es una maravilla de la geología que ahora se puede recorrer.

Comillas

Comillas es otro de esos pueblos bonitos de Cantabria que llaman la atención por su belleza (un poco más grande). Aquí vas a encontrar ‘El Capricho de Gaudí‘, una de las pocas obras que el famoso artista hizo fuera de Cataluña. A nosotros nos lo descubrieron nuestros amigos del blog Imanes de Viaje, los mejores anfitriones que pudimos tener en Cantabria.  Después del ‘Capricho’, hay que guardar tiempo para visitar  el Palacio de Sobrellano y, por supuesto, la prestigiosa Universidad Pontificia de Comillas. Si te queda tiempo, para relajarte o ver el atardecer, te aconsejamos que lo pongas rumbo a la Playa de Oyambre, más de 2 km de costa dentro del Parque Natural de Oyambre.

Si quieres dormir en Comillas, que tiene más servicios que los pueblos de los alrededores, el Hostal Esmeralda puede ser una buena opción. Este refugio familiar ubicado en pleno centro de la localidad está situado en una casa del siglo XIX. No tiene grandes lujos pero el suelo de madera de sus habitaciones y lo cuidado que está, hace que te sientas como en casa. Otra opción, La Solana Montañesa, está a 150 metros del centro de Comillas y tiene unas vistas envidiables a ‘El Capricho de Gaudí’ y a las montañas.

Para comer en Comillas, si te pilla al medio día, en La Aldea Comillas vas a encontrar comida casera de la zona. Es un sitio pequeño y acogedor para disfrutar de una buena mesa y degustar los productos típicos. Si no reservas, lo vas a tener complicado. También puedes comer en El Pirata, cocina tradicional, marinera y cántabra.

Cómo moverse por Cantabria:

  • Es probable que llegues a Cantabria vía aeropuerto de Santader. La mejor forma de moverte por la región es en automóvil para ir a tu ritmo y con libertad. Aquí puedes alquilar coche en Cantabria al mejor precio.

San Vicente de La Barquera

Muy cerquita de Asturias encontrarás este pueblito pesquero del que te enamorarás a primera vista. Y, sí, es el pueblo del cantante David Bustamente. Forma parte de una de las más conocidas estampas del norte de España. Además de sus maravillosas playas, San Vicente de la Barquera cuenta con la iglesia Santa María de los Ángeles, un precioso Castillo al que tienes que subir y restos de una muralla. Si vas en verano, el pueblo estará de bote en bote. En invierno, la cosa se relaja y puedes disfrutar de sus calles y entorno de forma tranquila.

Para dormir, tienes múltiples opciones. Junto al puerto está el Hotel Faro de San Vicente. Cuenta con habitaciones con suelo de madera y llama la atención las pinturas de algunas de ellas. Si tienes suerte, puedes alojarte en las que tienen vistas al mar. La Posada Punta Liñera es perfecto si prefieres estar más cerca de la playa. Lo mejor sin duda, es el entorno y las vistas.

Este pueblo, sin duda, es buena parada para comer. Nosotros comimos con nuestros amigos en Sotavento. Almorzamos pescado y marisco rico a buen precio. Salimos felices y contentos.

San Vicente de la Barquera

Castro Urdiales

Pegado al País Vasco encontramos este pueblo grande (o ciudad pequeña, depende como se mire) con paisajes espectaculares. Cuando vas a Castro Urdiales, villa marinera, también te trasladas al medievo. Si quieres sentir esa sensación de viaje al pasado solo tienes que seguir esta ruta: visita el puente de piedra, el castillo-faro y la iglesia de Santa María. Además, aquí se come de maravilla. La cercanía a Vizcaya hace que se unan dos mundos gastronómicos de muchos kilates, la cocina vasca y la cántabra.

Si seguimos hablando de comida, te recomendamos que empieces con unos pintxos. Puedes hacerlo en el Bar Javi. Es el bar con mayor variedad de pintxos de todo Castro. Para rematar, ya que estás en una zona costera, ve después al Mesón Marinero, donde podrás degustar los mejores productos del Cantábrico, que no son pocos.

Castro Urdiales

Castro Urdiales no es un pueblo, es una señora ciudad. Por eso aquí la opciones para dormir se multiplican. En pleno puerto de Castro Urdiales se encuentra el Sercotel Las Rocas, un hotel con unas vistas magníficas a la playa de Brazomar. Cerquita de la playa se encuentra también Ardigales 11, un hostal más moderno junto al puerto y las zonas de bares de la localidad.

Te recomendamos...

  • Da igual los pueblos que conozcas en Cantabria. Una visita no estará completa hasta que descubras los Picos de Europa. Si tienes coche, puedes visitarla a tu aire. Pero sino lo tienes, puedes contratar una excursión a los Picos de Europa. ¡Es un plan imprescindible que ver en Cantabria!

Santoña

Si por algo es conocida esta villa marinera es por sus las anchoas de Santoña. ¿O acaso tú nunca las has probado? Tiene una situación privilegiada a los pies del imponente Monte Buciero y junto a la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja. La localidad cántabra ha sido crucial para la defensa costera y muestra de ello son sus tres fuertes: el de San Martín, de San Carlos y del Mazo, también conocido como el de Napoleón. Esta localidad puede presumir de tener dos faros, el del pescador, junto a la playa de Berria, y el del Caballo. Pero si bonita es Santoña a pie, más bonita es desde el mar. Si tienes la oportunidad, haz esta excursión en barco por Santoña para descubrirla.

En el tema hoteles, Santoña va bien servido. La Posada Las Garzas se encuentra a las afueras de la localidad, junto a la playa de Berria, en el parque natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Si prefieres estar en el centro de la localidad puedes quedarte en Alojamiento Buceiro. Es ideal para recorrer el pueblo y no perderte ninguno de sus rincones.

La cocina cántabra cuenta con platos muy tradicionales y en Casa Tino vas a poder probar esa base que tan famosa la hace. Además de los guisos, aquí es un ‘must’ comer sus anchoas. Aunque las pruebes en muchos sitios, te aseguramos que no saben igual que aquí. En La Esquina de Tasca encontrarás menús desde 13,50 euros, así que el precio no es un problema para comer bien.

Santoña

Laredo

Laredo es a Bilbao lo que Matalascañas a Sevilla. Esta localidad cántabra es refugio de veraneo para muchos vascos. Es una de las zonas turísticas no solo de Cantabria, sino del norte. Cuenta con una joya de la que puede presumir, la playa de La Salvé. Es una de las más concurridas de la localidad. Pero, tranquilo, vas a tener sitio de sobra para poner la toalla porque en total mide 7 kilómetros. Además de playa puedes dar un paseo por La Puebla Vieja y la zona del Ensanche. Y no te olvides de subir hasta el Mirador de la Atalaya con unas vistas impresionantes de la playa de La Santé y el Monte Buciero.

A pesar de que Laredo es una localidad muy turística, no cuenta con muy buenos establecimientos hoteleros. Nosotros te recomendamos el hotel El Ancla. De estilo colonial. Este establecimiento frente a la playa de La Salvé, te puede convencer. Es perfecto para pasar unos días tranquilos porque está lejos del centro.

Para comer, Laredo si que ofrece mucha variedad. La Viña de Laredo es parada obligatoria. Puedes comer a la carta y también de menú a un precio irresistible. Casa Silvino es ideal para comer arroces, pescados de la zona y marisco.

Potes

Posiblemente sea uno de los pueblos más bonitos de Cantabria. ¡Y de España! Rodeado de montañas, a las puertas de los Picos de Europa, este pueblo tiene mucha historia y encanto. Es conocida como la villa de los puentes y de las torres. Las calles de la zona antigua son perfectas para perderse y dejarse llevar. Además, el Monasterio de Santo Toribio de Liébana está a solo 2,8 km. Otro valor añadido.

Pueblos bonitos de Cantabria: Potes

Aquí puedes encontrar varios sitios donde alojarte. Es un pueblo tan bonito y, a un tiro de piedra del Parque Nacional Picos de Europa, que es una buena alternativa para quedarse unos días. Además, si te gusta esquiar, la estación de Alto Campoo la tienes a menos de 100 kilómetros. Los apartamentos Villa de Potes están situados en el centro del municipio. De estilo cántabro, cuentan con vistas a los populares picos. Un lujazo. El apartamento El Nial de Potes, si quieres optar por un lugar donde puedas prepararte la comida y estar más a tu aire, es uno de nuestros favoritos. Es muy céntrico y tiene unas vistas a uno de sus puentes súper chula.

Si quieres comer como en casa, vete al restaurante Martín. Cocidos, pescados, carnes y unos postres de ‘la abuela’ … Y lo bueno es que tienen un menú a 13 euros. Si te apetece una buena carne a la parrilla, otra opción es el Asador Llorente. Además de buenas carnes, vas a encontrar en su carta el típico cocido montañés.

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  • Para tener las mejores vistas de los Picos de Europa, lo ideal es que subas al teleférico de Funte Dé. En este enlace puedes comprar la entrada al teleférico de Fuente Dé y ahorrarte la cola.

Liérganes

Liérganes fue declarado de Interés histórico-artístico nacional en 1978. Así que, como te puedes imaginar, no lo hemos incluido en esta lista de los pueblos bonitos de Cantabria por casualidad. Este municipio está ligado a las leyendas, y una de ellas es la del Hombre Pez. Cuentan que Francisco de La Vega, un paisano que en el siglo XVII desapareció en el Cantábrico tras arrojarse al río Miera, años después acabó por la tierra de JP. Lo encontraron en Cádiz. Tuvo que nadar más que el pobre Nemo. Sea como fuere, pasear por la parte vieja de Liérganes y disfrutar de sus casonas, es una delicia. Otro de sus atractivos es el Puente de Liérganes, conocido como Puente Romano, aunque no lo sea.

Como en este pueblo no existe el estrés, puede ser un buen lugar para alojarte. Un planazo si quieres relajarte y desconectar es alojarte en el Gran Hotel Balneario de Liérganes. El entorno es privilegiado y además puedes disfrutar de muchos tratamientos distintos.

Para la hora de la comida, en El ojo del abrego puedes comer por tapas o sentado. Te aconsejamos pedir varios platos para compartir. Cocina contundente de la zona pero rica y a buen precio. Y si te gusta la cerveza, aquí tienes una colección artesanal.

Liérganes

Reinosa

Cuentan que Reinosa es la puerta a Cantabria desde Castilla. Reinosa tiene el mayor núcleo urbano del interior de la región (vamos, que no es tan pequeño). También dicen que tienen uno de los mejores ejemplos del barroco de Cantabria, la iglesia de San Sebastián. Además de su paisaje y patrimonio, aquí vas a disfrutar de la cocina campurriana, cocina casera, en su máximo esplendor. Los guisos de corzo, el cocido montañés o las alubias blancas son algunos de los platos de esta zona.

A pesar de ser una zona muy turística no vas a encontrar grandes hoteles. Por eso te vamos a recomendar la Posada Villa Rosa. Un sitio pequeño y tranquilo con un spa. Aquí puedes alquilar un equipo de esquí, si lo necesitases para practicar este deporte en la vecina estación de Alto Campoo.

El Molino es un asador para comer a gusto y sin prisas platos cocinados a fuego lento. Su especialidad son las carnes a la brasa pero también guisos y pescados del Cantábrico. Para un buen cocido puedes ir al Montañés. Es la auténtica cocina de la abuela.

Bárcena Mayor

Uno de los pueblos más bonitos de Cantabria lo descubrimos cuando JP trabaja en La 1 de TVE en un programa que mostraba la vida en lugares con encanto de nuestro país. Con menos de 100 habitantes, Bárcena Mayor es uno de los imprescindibles de la comunidad cántabra. Situado en el valle del Río Argoza, una escapada a esta localidad nos permite recorrer sus calles y caminar entre sus casas de estilo montañés. A finales de los años ochenta recibió la declaración de conjunto histórico artístico. Algunas de las visitas obligadas para ver este patrimonio serían: la iglesia de Santa María, las antiguas casas rectorales o las casonas montañesas, que marcan la postal más bonita de este municipio.

Barcena mayor

Las opciones para dormir en Bárcena Mayor no son muchas. Pero hay un alojamiento con encanto en el mismo pueblo que nos gustó mucho. La Posada Reserva Verde, un alojamiento familiar, con mucho encanto y una ubicación excelente. En el entorno del pueblo hay muchas casas rurales. Otra opción, a poco más de 10 kilómetros, son los Apartamentos Rurales La Casa Vieja De Silió.

Bárcena Mayor es un buen lugar para probar el auténtico cocido montañés. No hay duda que una obligación culinaria si vienes a este pueblo es comer en el Restaurante La Solana de Bárcena Mayor. Aquí podrás comer el plato más tradicional de la zona y disfrutar del arte de la comida casera. Los platos se sirven de manera contundente y mantienen buenos precios, a pesar de la fama del local. Recomendaciones de las que no fallan.

Esperamos que te haya gustado nuestro viaje por los lugares imprescindibles en Cantabria. Si quieres ampliar nuestra lista de los 10 pueblos más bonitos de Cantabria o dejarnos tus recomendaciones, puedes escribirnos tus comentarios aquí abajo.


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