5 pueblos imprescindibles en Córdoba

A continuación os enumeramos los cinco pueblos imprescindibles en Córdoba a nuestro juicio:

1. Montilla

Montilla, o la ciudad del vino, tiene unas de las mejores bodegas de toda Andalucía. Gracias a su vino con Denominación de Origen, las visitas a este municipio cordobés por los amantes de la enología están aseguradas. Otro imprescindible en Montilla es la visita a la Iglesia de Santiago. Y para comer, Las Camachas, un bar que sirve ‘los camachinos’, muy parecidos a los populares ‘san jacobos’. ¡Están buenísimos!

2. Cabra

En pleno Parque Natural de las Sierras Subbéticas se encuentra Cabra, un pueblo con gran patrimonio monumental (en su mayoría procedente del Barroco). En esta villa hay que visitar el Castillo Palacio de los Condes de Cabra, y el Museo del Instituto Aguilar y Eslava, uno de los centros de enseñanza más antiguos de España, con una interesante muestra de historia natural.

Además si se visita en verano, en la Plaza Vieja se mantiene la tradición de freír y servir las patatas en el acto, como a la vieja usanza. También tenéis que probar algunos de sus platos típicos como los empedrados, los potajes, los gazpachos, las espinacas con garbanzos, las carnes y los adobos.

3. Priego de Córboba

Esta localidad de la Subbética cordobesa es cuna del barroco por sus innumerable patrimonio patrimonial. Además es conocida como la Ciudad del Agua debido a uno de sus monumentos más famosos: la Fuente del Rey, con 139 caños de inspiración barroca.

Hay que pasear por el barrio de la Villa, repleto de calles sinuosas, blancas y estrechas, de balcones llenos de flores, trazados a base de cal y piedra, ¡precioso!

Un sitio privilegiado para comer por sus vistas, que no por los precios, es el restaurante balcón del Adarve. Hay que pedir, por supuesto, el salmorejo y la hamburguesa de rabo de toro. ¡Exquisito!

4. Belalcázar

Este pintoresco pueblo cordobés esta custodiado por el Castillo Belalcázar, del mismo nombre que esta villa, muy imponente con sus 47 metros de altura. Además sus calles te transportarán al medievo. Otros imprescindibles son las visitas a la Fuente del Pilar  y la Parroquia Santiago el Mayor.

La comida de Belalcázar se basa, sobre todo, en los productos derivados del cerdo. También se hacen platos típicos como el ajo blanco, las cachorreñas, el ajo papa, el ajohuevo, los pies lampeados, el ajo de cardillos, gazpacho, ensaladilla, tortilla de espárragos trigueros… Un buen sitio para deleitarnos el paladar, es el restaurante la Bolera, donde el trato y la comida son estupendos.

5. Palma del Río

Entre el Guadalquivir y el Genil, se encuentra Palma del Río. Esta villa cuenta con centenas de naranjos por sus calles y hacen que huelan a azahar y su belleza se multiplique. Es un pueblo amurallado, que sin duda hay que conocer si se visita la provincia de Córdoba. Lo principal es pasear por sus calles y admirar la belleza de una ciudad marcada por la época medieval.

En el restaurante Monasterio de San Francisco se puede comer de lujo y probar el genuino gazpacho de habas y el lomo de cerdo relleno.

 

Texto: Julia Valverde